Recuerdo de cuando leí el libro de Hernando De Soto, The Mystery of Capital: Why Capitalism Triumphs in the West and Fails Everywhere Else, que además de unos deficientes derechos de propiedad, otra de las causas del subdesarrollo son los innumerables y superpuestos impuestos a que estan sujetos empresas e individuos.
Pues bien, un reciente informe nos indica que en la Argentina existen más de 7mil impuestos, que ejercen una presión del 31% del PBI. Una pérdida de eficiencia enorme que debemos soportar.
Publicado en Valor Local | EXISTEN MÁS DE 7000 IMPUESTOS EN LA ARGENTINA
En la Argentina, el mapa impositivo tendió unas redes interminables que en la actualidad se transforman en casi 7.000 impuestos, tasas y contribuciones diferentes que cobran la Nación, las provincias y los 2.200 municipios, y que pagan empresas y personas; todo está gravado.
Hay impuestos nacionales, provinciales y municipales sobre ingresos, la producción, el consumo, las transacciones y el comercio exterior.
Según un trabajo de la Fundación Mediterránea, la estructura impositiva de un país es un factor que afecta la competitividad de las empresas, a través de tres vías: por el nivel de presión tributaria, por las distorsiones al modificar el sistema de precios relativos y por la evasión impositiva que pueda existir (competencia desleal).
La presión fiscal que ejerce el sector público nacional, medida en términos de recaudación, es de 23% del PIB, el porcentaje más elevado de los últimos 11 años. Y aun si se dejaran de lado nuevos impuestos distorsivos como las retenciones a las exportaciones y el impuesto a los débitos y créditos, la carga fiscal nacional ascendería al 19% del PIB ($476.000 millones), nivel similar al promedio de los años ’90.
Según la Fundación Mediterránea, si se suma la presión fiscal provincial, la carga conjunta llega al 29% del PIB. Y se estima que los ingresos propios del conjunto de municipios ascenderían a un 1,5% del PIB, totalizando entonces una presión conjunta del 31% del PIB.